El Sonar ha muerto, viva el Off Sonar
Ian S. | 18/06/2010
Aquel festival que nos atrapó, en el que todo rezumaba la emoción de la modernidad, aquella sensación de llegar a un nuevo Woodstock. Aquel cocktail de vanguardia y rave en el centro de Barcelona. Aquellos amaneceres y atardeceres en el futuro.
Todo aquello ha muerto entre el éxito y las flores. Hasta el AntiSonar feneció, fusilado por las "fuerzas del orden". Mas de sus fecundas esporas nacen múltiples setas. Decenas de fiestas y programaciones que alfombran Barcelona en las mismas fechas.
Un festival de música avanzada que persiste con cabezas de cartel que ya programaban en el siglo pasado es una contradicción en sus términos. Todo tiene que cambiar para seguir siendo igual. Los DJs y los festivales han de ofrecer nuevos sonidos para continuar frescos. A estos lloriqueos un promotor me respondió: "dime un artista de electrónica menor de 30 años que te garantice meter 1000 personas a una fiesta". Pura matemática. Ya se sabe, la fama cuesta y hay que pagarla y tal...
Cada vez el público del Sonar es más internacional y llega desde más lejos. Para atraerles se recurre a grandes nombres, mucho más sencillo que la epopeya de apostar por un concepto. Y la nave va. Además a toda velocidad. Cada vez más colmada de una masa sudorosa de remeros voluntarios.
Mas la energía ni se crea ni se destruye, sólo se transforma. En este caso sigue en Barcelona, escondida en todas las aventuras que nacen a la sombra del Sonar-evento. Fiestas en áticos, hoteles, playas, barcos, clubs, antros, galerías, tiendas y discotecas. Un Off Sonar barato, disperso y a medida, lleno de sorpresas y tesoros.
Esta tarde se imponía empezar tranquilos y dosificar fuerzas. Para ello nada mejor que acudir al Minus Ghost Space, allí actuarán gratis los principales artistas del sello Minus, estarán presentes también en la fiesta del Domingo en el Chiringuito Calamar. Llegada la noche las propuestas se multiplican. En la Row14, Sims, Surgeon, Paul Mac y Pepo. Oferta tentadora es la fiesta del Razzmatazz, donde actúan Tiga y el "joven" Boys Noize, nacido en 1982. ¿Será el estilo gamberro y cachondo de Boys Noize el que marcará mañana la tendencia? ¿O será un chaval desconocido que actuó en una tienda ante 10 amigos y 5 que pasaban por allí? ¿Chi lo sa? Como algo hay que elegir, con esto y un "bizcocho" me voy a disfrutar con el invitado especial de la noche Tresor en el Moog. No podía ser otro que Óscar Mulero, creador de Tresor Mix: Under Review.
El Sonar ha muerto, viva el Off Sonar.