Rebel music

manson | 05/02/2010

Logotipo de Rebel music

Renunciemos a la Verdad y a la Belleza, meras imposiciones sociales dogmáticas que sólo provienen de las ansias económicas y de control de aquellos que manejan el poder y acotan nuestros destinos. La verdad será aquella que nosotros sintamos como propia, y la belleza, ¿acaso existe necesidad, o tiene sentido alguno, tener que establecer un baremo que clasifique los discursos artísticos desde un punto de vista objetivo? El arte es puramente subjetivo. Olvidemos cualquier aspiración monetaria o de protagonismo social, el anzuelo consumista dentro de nuestras propias cabezas. Olvidemos también las aspiraciones de igual índole de los demás. Rechacemos enriquecer a los grandes gurús de cachés desorbitados y neguémonos a respetar la letra grande y pequeña de los contratos de propiedad intelectual; hagamos lo contrario: divulguemos, compartamos, pirateemos, sampleemos, versionemos, reinterpretemos, mezclemos con y sin orden... todo ello sin sentirnos obligados a pagar cantidad alguna.

Tal como Huxley ya nos había avisado, el poder sólo pretende servirnos en nuestras celdas, de barrotes transparentes, raciones de comida intelectual previamente seleccionadas, tamizadas, empaquetadas, precintadas, desparasitadas... y desprovistas de cualquier germen que invite al libre pensamiento, a la emoción, a la evasión o a la rebeldía. A la mierda las raciones prefabricadas, volvamos a comer del suelo, de la tierra, del asfalto...

Olvidemos su Música y hagamos ruido. Ruido subversivo.

Volvamos a las raíces, back to the roots, sin haber dejado nunca de caminar hacia adelante. Las raíces de toda experiencia musical están en la emotividad, en la conducta utópica, en la lucha política, en la creación de mundos paralelos para nuestra evasión, así como también en la fabricación artística imperfecta, artesanal, individual, diferente: humana.

Las raíces están en los cientos de cuerpos danzantes perdiendo sus conciencias (o acaso despertándolas) en los warehouse de Bristol o Sheffield, en los callejones de Detroit, en los parques urbanos de Kingston, en los clubs gays de New York, en antiguos bunkers en Holanda o Alemania... No están en las grandes macrodiscotecas de moda, están en nuestros garajes. No están en los estudios de la Wagner, Sony o Virgin, están en las cocinas de nuestros pisos de 30 m². Las raíces no están en las maletas de discos de los grandes nombres, sino acaso en los más audaces proyectos de los más desconocidos pseudónimos.

Recuperemos las utopías y el espíritu combativo; la utopía de un mundo justo aunque no feliz; la utopía de la era espacial como la de una nueva oportunidad, aunque sólo sea de evasión; la utopia de la era digital como el cénit del "hágalo usted mismo", y asesinemos así a los intermediarios parásitos; la utopía de ser One nation under a groove, la de I have a dream, la de No future, la del Proyecto Mayhem... y/o la de la underground resistance:

World Power Alliance fue diseñado para unir las mentes del mundo,
para combatir la mediocre programación sonora y visual con la que
los habitantes de la tierra son alimentados, esta programación
estanca la mente de las personas y levanta una pared entre las
razas y la paz mundial. Esta pared debe ser destruida, y caerá.
Utilizando el potencial energético aún no explotado del sonido, la
WPA quebrará esa pared de un modo similar a como ciertas frecuencias
hacen añicos el vidrio. Hermanos del underground, transmitan
sus tonos y frecuencias desde todos los puntos del planeta y
causen estragos sobre los programadores. ¡Esto es una guerra!

¡Larga vida al underground!

Underground Resistance: World Power Alliance

La música se ha convertido en uno de los mejores y más fiables métodos de evasión y resistencia a la alienación. No permitamos que nos quiten esta arma.

Evasión o victoria.

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